
Ayer arrancamos el viaje a Santa Marta y todo lo que hemos visto y experimentado justifica el calor. Me acabo de bañar y otra vez estoy hechando la gota gorda (como el resto del equipo). En unos minutos nos vamos a un hotel con A/C pero aprovecho este momento para contarles lo que va de esta parte del viaje.
Igual que el post anterior, los dejo con mi compañera Luisa Cuesta y su intro ;)
Sentada con los pies en la arena, escuchando a Jorge Ben mezclándose con las olas del mar, estamos Andufo y yo escribiendo estas líneas. De seguro solo con eso ya todos nos envidian :)
Santa Marta es un lugar maravilloso, como una ola que nos envolvió y nos ha dejado sensaciones maravillosas; y es que Colombia me ha enamorado tanto que no pude resistirme a hacer un paréntesis en mi vida cotidiana para probar una deliciosa manta ahumada. En mi vida la había probado y es uno de los sabores más ricos en cuanto a mariscos.
El amor en Santa Marta no solo se respira si no que se comparte en parques y glorieta; y no crean que acá todo es playa, hay una biodiversidad espectacular. Por un lado tenemos la brisa marina y por otro la Sierra nevada que es un espectáculo; solamente imagínense ver un pico nevado desde el mar…
Además que después de caminar con linternas hasta nuestro búngalo en la noche, el día siguiente nos recibio con uno de los mejores amaneceres de nuestras vidas.
Vengan y sabrán lo que es…
Antes del hotel Ecohabs

El lugar es muy típico de los pueblos costeros latinoamericanos que hemos visitado anteriormente. Una vez más nos dio un poco de nostalgia recordar Punta Blanca, San José, Olón, Santa Elena, etc. En Santa Marta todo es relajado, tranquilo y disfrutas cada segundo de lo que haces.
Al llegar al hotel Ecohabs

Después del largo viaje (y un streaming de payasadas en Ustream) caímos a dormir en Ecohabs que son como chozas en el bosque con un paisaje que parece salido de una película de Tim Burton… The nightmare before Christmas. Asi mismo, la mañana siguiente es un espectáculo intenso cuando aparece el sol al frente de nuestras ventanas.
Desafío – Juntándonos con la fauna

La Hormiga Tigre arma una trampa de arena suave donde sus presas caen y no logran escapar. Después de eso el cazador come a su presa y el resto es obvio.

Es una lagartija color verdeazulado (es macho… las hembras son opacas y ordinarias) — Luisa está furiosa por ese último paréntesis jaja — muy dificil de captar en lente. Le gusta asolearse y se lo puede encontrar cerca del mar.

Todos han oído de Chip & Dale así que no tengo mucha información adicional que darles. La foto está guay (sentimos utilizar ese término pero somos tantos y todo se mezcla que ya no tenemos nacionalidad).

La iguana bebé voladora (no vuela pero Luisa captó la imagen en el momento preciso).
Desafío – Bonos extra

Es la serpiente más venenosa de la región (prometo averiguar el nombre científico luego). La encontramos un tanto desgarrada, según el guía por una pelea previa.

Luisa ha visto demasiados escarabajos en este viaje (desde épocas precolombinas en el museo del oro, hasta en el bosque de Tyrona). Aunque da asco es muy elegante.

Mono maicero curioso y agresivo.

Mico Titi, curioso pero no agresivo.
Al final del día pudimos bañarnos en el mar, comimos bien, a Guillermo lo bañaron en jugo de mango (camarero descuidado) y ahorita estamos escribiendo esta entrada. Aprovecho para mostrar el grupo entero de este trip que hasta ahora es un éxito completo:

Les recuerdo que pueden seguir todas las novedades del viaje en Twitter desde #colombiatrip — Saludos!
Sentada con los pies en la arena, escuchando a Jorge Ben mezclándose con las olas del mar, estamos