Feb
09
2008

¿El nombre de Dios en la constitución? NO!

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escrito por Andres Santos (leído 2,999 veces)
publicado hace 2 años en Política

Jose Mario Ruiz Navas, Arzobispo de Portoviejo, redacto hace unos días un artículo en el diario El Universo titulado: ¿El nombre de Dios en la constitución? Refuto su opinión a continuación:

Jose Mario Ruiz NavasPregunto, sugiriendo a los honorables asambleístas que incluyan esta pregunta en un contenido más amplio: ¿Para quiénes redactarán la Constitución? Circulan varios proyectos; en la mayoría de ellos no se invoca a Dios expresamente. ¿Han pensado sus redactores que la inmensa mayoría de los destinatarios de la Constitución invoca a Dios?

Andres Santos KunzeConstitución, que proviene del latín “cum” (con) y “statuere” (establecer), es la norma fundamental de un Estado soberano, sobre el cual no existe ningún otro poder superior. Para Ud. así como para cualquier católico/a practicante, o para los practicantes de las otras grandes religiones monoteístas, Dios es todopoderoso, por ende invocar a dicho Dios (o para expresarme mucho mejor, el concepto Dios según su religión) en la Constitución generaría un gran conflicto de poderes.

Es verdad, la gran mayoría de los destinatarios de la Constitución invoca a Dios (ya sea por decisión propia o por la ineludible causalidad de la historia sobre las mentes débiles o masas ignorantes); pero este debe de ser un acto exclusivo para su vida personal. La Constitución no se debe de redactar sobre la vida personal de sus destinatarios, sino sobre el sentido jurídico que sea más apropiado para el Estado y sus habitantes.

Jose Mario Ruiz NavasLos redactores que suprimen a Dios representan ciertamente a una minoría. Esa minoría tiene derecho a una ideología, según la cual su “dios” es solo proyección de deseos insatisfechos, o un ser que debe ser encerrado, porque no tiene sitio en la sociedad. Tienen derecho a esa ideología; pero no tienen derecho, ni siquiera de pretender imponerla a la inmensa mayoría de los ecuatorianos.

“Au contraire”, mi estimado creyente. Ateo o no, por mi tesis anteriormente expuesta yo tengo todo el derecho de abogar por una Constitución que garantice una nación laica libre de cualquier dogma religioso. Iglesia y Estado por separado.

Jose Mario Ruiz NavasSugiero respetuosamente a los honorables asambleístas que, independientemente de los redactores, acepten la responsabilidad irrenunciable de preguntarse con libertad, en el momento de su voto, si responden o no a la voluntad y bien de los ecuatorianos. Los asambleístas, ni de mayoría ni minoría, han recibido una hoja en blanco, para escribir en ella lo que ellos quieran, o libremente, o presionados por ideologías superadas, sino para orientar a los ecuatorianos hacia un crecimiento integral. Solo así la Constitución, más allá del eslogan, será de todos.

Si su anterior párrafo fuese el único contenido de su artículo, entonces estaría totalmente de acuerdo con su opinión.

Jose Mario Ruiz NavasSe ha hecho notar que un grupo minoritario, también dentro de la mayoría, quiere prescindir de Jesucristo; tiene derecho de invocar a los chamanes, pero no en nombre de todos los ecuatorianos.

Para el caso, invocar a los chamanes tiene la misma invalidez a invocar a Dios y/o Jesucristo en un documento de Estado. Harina del mismo costal.

Jose Mario Ruiz NavasRepito que planteo la pregunta principalmente para señalar que todo el contenido de la Constitución debe responder a la identidad y a la necesidad del pueblo ecuatoriano, sediento de una libertad creativa y responsable, de igualdad de los ciudadanos ante la ley, también en lo referente a una educación de calidad, fruto de libertad. Pueblo sediento de respeto a la vida y a la familia, pueblo que exige canales que ayuden a producir más y a distribuir mejor. Pienso que los asambleístas de mayoría y de minoría pueden coincidir y unirse en estos valores, que robustecen la identidad ecuatoriana.

No hay que turbarse porque una minoría se resista a transformaciones que favorezcan la igualdad y la corresponsabilidad. La minoría, aceptando que es minoría, no puede pretender imponer sus puntos de vista que acompañan a veces a sus intereses. La mayoría de asambleístas fundamentaría la durabilidad de la nueva Constitución, preguntándose en cada tema importante, si refleja o no a la mayoría que más importa, la mayoría del pueblo ecuatoriano. La mayoría no pude dejar de lado aportes de la minoría, sustentados en los valores humanos antes señalados.

Totalmente de acuerdo, pero es factible prescindir de Dios para garantizar la igualdad de los ciudadanos ante la ley, para brindar una educación de calidad, para incentivar el respeto a la familia, para promover canales que ayuden a producir más y a distribuir mejor, etc. Recuerde que una Constitución de Estado trata de garantizar los objetivos que Ud. menciona teniendo como premisa una base exclusivamente jurídica.

Me permití remover el texto “respeto a la vida” porque leyendo entre líneas se entiende que se refiere al tan discutido tema del aborto. Sobre este tema, existe un interesante artículo escrito por Manuel Amador: ¿Por qué no prohibir el aborto?

Jose Mario Ruiz NavasTengan en cuenta los asambleístas que hay un elemento democraticamente fundamental, ausente en la aprobación de las anteriores constituciones: el Referéndum de aprobación o desaprobación del proyecto redactado por ellos…

Para que podamos votar conscientemente, es indispensable conocer los argumentos a favor o en contra, si es posible, de cada artículo, ya redactado, o que la Asamblea redacte.

Información diáfana de la elaboración y del contenido de la Constitución es indispensable para una propaganda seria por el Sí.

De acuerdo. Los interesados pueden revisar dicha información con transparencia en el sitio web oficial de la Asamblea Constituyente.

{FIN}

El Arz. Ruiz Navas ha sido invitado cordialmente a esta discusión pública. Aquellos que deseen contactarse directamente con el pueden hacerlo a su correo electrónico disponible en el encabezado de su artículo original.

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